Desde un valle nacen distintos caminos, uno sube por un monte, otro van siguiendo el curso de un río y otro pasa a través del bosque. ¿Cual elegir? ¿Cual me llevará al destino al que deseo llegar?.
Cada uno tiene sus vericuetos y lugares bellos, cada uno tiene sus riesgos y planicies. El sol golpea duramente la cabeza del dudoso caminante, mientras la noche inexorablemente se avecina, acelera su paso y lesiona a posibilidad de llegar a destino.
La noche ha llegado y no se pudo llegar a destino. ¿Valió la pena la indecisión? Cada camino tiene sus vericuetos y lugares bellos, pero el del monte, el cual nadie elegía, era el que finalmente conducía a la fuente de la felicidad y que el caminante no eligió.