viernes, 1 de julio de 2011

El Delantero.

El día era luminoso y cálido, la cancha era un lugar en donde los jugadores de ambos equipos dejaban la vida en el gramado. Era la final del campeonato y se enfrentaban en el partido final dos cuadros que por primera vez alzarían la copa del torneo nacional.


El centrodelantero de uno de los equipos, Alejandro López, había sido la figura del encuentro. Corría el minuto 43 del segundo tiempo y luego de una genial habilitación del lanzador del equipo, Alejandro queda a la entrada del área grande, por el cajón del 9, listo para rematar a portería, sin embargo, al momento de patear el balón, es tacleado lateralmente por uno de los centrales rivales, por lo que el colegiado procede al cobro de la máxima pena.

Era el día de gloria, el día perfecto. El jugador frente al balón, el portero bajo los tres palos, la afición visitante está expectante, la barra local al borde de la tristeza. Alejandro alza su vista al cielo como implorando a Dios que intervenga por su cometido, el árbitro toca su silbato y el delantero baja la cabeza, abre sus ojos, elige el rincón para patear el esférico e inicia su carrera al encuentro del balón.

El irregular piso de tierra de la cancha de la escuela impidió que Alejandro pudiera realizar un adecuado disparo al tropezar antes de patear el balón de cuero sintético, el que golpeó la base izquierda de un pórtico hecho con de maderas chuecas, desatando las risas de sus compañeros de curso. Sonó la campana y Alejandro se puso de pie, totalmente cubierto de tierra, soñando con que algún día pateará el penal que alborotará de gozo a sus hinchas y le dará el título al equipo de sus amores.

miércoles, 1 de junio de 2011

Blancos y negros.

- ¿Qué nos hace creer en nuestra indispensabilidad si era más probable que otro hermano hubiese nacido en nuestro lugar ?

- Las críticas a la religión se basan en el comportamiento de los religiosos y jamás en contra de Dios. Sin embargo, los "hombres divinos" justifican su mal actuar por causa de la Voluntad Suprema, aprovechándose que el Altísimo no hace efectivo su derecho a defensa.

- Un hijo dice a su padre "¡Papá, no quiero ir más al colegio!". El padre lo observa bondadosa y compresivamente y pregunta "¿porqué no quieres ir más al colegio?" a lo que el niño responde "Es que la tía dijo hoy que si queríamos ser como el papá teníamos que ir al colegio".

- Dentro de cada iglesia se reparten, en cantidades similares, quienes van a adorar a Dios y quienes huyen del castigo eterno.

- Nuestros políticos aseguran su bien propio vociferando sobre el bien común.

- Dios nos dejó la Biblia para que podamos descubrir su escencia, pero una lectura afiebrada de ella impedrirá que encontremos al objeto principal del Sagrado Libro.

- La valía de un hombre se basa en su escencia y no en sus creencias. Un creyente no es más que un ateo y viceversa si ambos abogan por aliviar el sufrimiento humano.